Lo que sientes después del terremoto es real, y tienes más ayuda de la que crees
El 10 de agosto de 2026, a las 7:23 de la mañana, Colombia se sacudió. El sismo de magnitud 7.4 que tuvo su epicentro en el Chocó dejó 285 víctimas, miles de damnificados, y una sacudida emocional que no termina cuando deja de temblar.
Si viviste esos segundos (en Cali, en Manizales, en cualquier lugar donde el suelo se movió bajo tus pies) es posible que ya hayan pasado semanas y algo todavía no esté bien. No el edificio. No la ciudad. Tú.
Eso no es una señal de debilidad. Es exactamente lo que debería pasar.
Lo que estás sintiendo tiene nombre
Un mes después de un evento traumático, muchas personas reportan síntomas que no esperaban seguir teniendo:
- Hipervigilancia: cualquier ruido inesperado, una vibración en el piso, un camión pesado que pasa, y el cuerpo activa la alarma de inmediato, aunque no haya peligro real.
- Insomnio o sueños intrusivos: revivir el momento al intentar dormir, despertarse con ansiedad sin una causa aparente.
- Irritabilidad o distancia emocional: responder de forma exagerada a cosas pequeñas, o al contrario, sentirse «apagado», sin poder conectar con nada ni nadie.
- Evitación: no querer estar en pisos altos, evitar ciertas zonas, no querer ver noticias sobre el terremoto, no querer hablar del tema.
Todo esto tiene un nombre: reacción aguda al estrés. Es la respuesta normal de un ser humano a un evento anormal. Tu sistema nervioso hizo exactamente lo que debía hacer durante la amenaza, y todavía está procesando que la amenaza ya pasó.
No estás «exagerando». Estás recuperándote.
Cuándo la reacción normal necesita atención profesional
Estar afectado es esperable. Pero hay señales que indican que el acompañamiento de un profesional no es opcional, es necesario:
- Los síntomas no ceden después de 4 a 6 semanas o empeoran con el tiempo.
- Estás evitando salir, trabajar o relacionarte con tu familia por miedo persistente.
- Tienes flashbacks o pensamientos intrusivos que interrumpen tu día sin que puedas controlarlo.
- Sientes que no puedes «volver a ser tú» aunque afuera todo haya vuelto a funcionar.
- Estás usando alcohol u otras sustancias para manejar la angustia.
Estas señales pueden indicar Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT). La buena noticia: responde muy bien al tratamiento cuando se empieza a tiempo.
Un recurso que quizás ya tienes, si tienes medicina prepagada SURA
Si cuentas con un plan de salud prepagada con SURA, tienes acceso a Longevo, y esto aplica para todos los planes: Modular, Clásico y Global. Es una plataforma digital de bienestar con más de un millón de usuarios en Colombia, incluida en tu póliza.
Longevo incluye contenido de actividad física, nutrición y herramientas para el manejo del estrés, la ansiedad y el sueño. No necesitas cita previa ni trámite. Puedes entrar desde tu celular hoy, cuando lo necesites.
No reemplaza la atención profesional cuando los síntomas son intensos, pero es un punto de partida real para los días difíciles que no llegan a crisis, y que también merecen atención.
Si tienes el Plan Global, ya tienes más de lo que crees
Si tu plan es el Global, la cobertura en salud mental va más lejos: incluye consultas con psicólogo y psiquiatra dentro de la red SURA, con opción de reembolso por atención fuera de ella. También puedes acceder por telemedicina, sin necesidad de desplazarte. Son recursos que ya pagaste con tu póliza, tiene sentido usarlos.
Si aún no tienes medicina prepagada
El terremoto nos recordó algo que preferimos ignorar: las emergencias no avisan, y tampoco la crisis emocional. Contar con un plan de salud prepagada no es solo tener acceso a especialistas, es tener una red de bienestar disponible cuando más la necesitas.
Si quieres saber qué incluye cada plan y cuál se ajusta a tu presupuesto y necesidades, puedes verlos directamente aquí.
Ver planes de medicina prepagada SURASi estás en una crisis emocional aguda en este momento, no esperes. En Colombia puedes llamar a la Línea 106 (atención psicosocial, gratuita, disponible 24 horas, 7 días a la semana). Este artículo tiene propósito informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de salud mental.
